Trabajo cooperativo

Kagan (1994) sostiene que el Aprendizaje cooperativo “se refiere a una serie de estrategias instruccionales que incluyen a la interacción cooperativa de estudiante a estudiante, sobre algún tema, como una parte integral del proceso de aprendizaje”. El aprendizaje cooperativo se cimienta en la teoría constructivista desde la que se otorga un papel fundamenta a los alumnos, como actores principales de su proceso de aprendizaje.

Johnson & Johnson (1991), destacan que el Aprendizaje Cooperativo “es el uso instructivo de grupos pequeños para que los estudiantes trabajen juntos y aprovechen al máximo el aprendizaje propio y el que se produce en la interrelación”. Estos autores definen que cooperar significa trabajar juntos para lograr objetivos compartidos y también destacan que dentro de las actividades cooperativas los estudiantes buscan los resultados que son beneficiosos para ellos mismos y para los otros miembros del grupo.

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Elementos del aprendizaje cooperativo

  1. La interdependencia positiva: puede definirse como el sentimiento de necesidad hacia el trabajo de los demás. Cuando los miembros del grupo perciben que están vinculados entre sí para realizar una tarea y que no pueden tener éxito a menos que cada uno de ellos lo logre. Si todos consiguen sus objetivos, se logrará el objetivo final de la tarea. Pero si uno falla, será imposible alcanzar el objetivo final. De este modo todos necesitarán a los demás y, a la vez, se sentirán parte importante para la consecución de la tarea.
  2. La interacción “cara a cara” o simultánea: en el AC, los estudiantes tienen que trabajar juntos, “aprender con otros” (Prieto, 2007: 49), favoreciendo, de esta manera, que compartan conocimientos, recursos, ayuda o apoyo. Discutir sobre los distintos puntos de vista, sobre la manera de enfocar determinada actividad, explicar a los demás lo que cada uno va aprendiendo, etc. son acciones que se tienen que llevar a cabo con todos los miembros del grupo para poder lograr los objetivos previstos.
  3. La responsabilidad individual: cada miembro, individualmente, tiene que asumir la responsabilidad de conseguir las metas que se le han asignado. Por tanto, realmente, cada persona es, y debe sentirse, responsable del resultado final del grupo. Este concepto sintoniza y complementa al de interdependencia positiva. Sentir que algo depende de uno mismo y que los demás confían en la propia capacidad de trabajo (y viceversa) aumenta la motivación hacia la tarea y el rendimiento individual y grupal. Prieto (2007: 45) señala que la responsabilidad individual “implica, por un lado, que cada uno sea responsable de contribuir de algún modo al aprendizaje y al éxito del grupo. Por otro se requiere que el estudiante individual sea capaz de demostrar públicamente su competencia”.
  4. Las habilidades sociales: necesarias para el buen funcionamiento y armonía del grupo, en lo referente al aprendizaje y también vinculadas a las relaciones entre los miembros. Los roles que cada persona vaya ejerciendo en el equipo (líder, organizador, animador, el “pasota”, etc.), su aceptación o no por parte del resto de compañeros, la gestión que hagan de los posibles conflictos que surjan, el ambiente general que existe en el mismo,… son temas que los estudiantes tienen que aprender a manejar. En el AC resultan muy importantes estos aspectos sociales, tan necesarios para la práctica profesional de los estudiantes y que, por tanto, también resulta fundamental que los docentes dediquen tiempo a trabajar y supervisar estos aspectos. De acuerdo con estas líneas, Morales (2007: 135) señala que “lo que podemos cuestionar es que por el mero hecho de trabajar en equipo se aprende a trabajar en equipo” ya que se puede aprender a trabajar mal, a no aportar ideas o a mantenerse pasivo y ajeno a lo que ocurre en el equipo. Sin embargo, el autor afirma que “saber trabajar en equipo es una competencia profesional que no se va a aprender si no se ejercita y evalúa durante el proceso de enseñanza-aprendizaje”. Se puede apreciar que el aprendizaje y el trabajo en equipo serán eficaces si se reflexiona sobre ellos y se evalúan. El proceso de evaluación es el que ofrece verdadera información de cómo se está trabajando y de qué aspectos son necesarios cambiar para que el equipo pueda optimizar sus funciones.
  5. La autoevaluación del grupo: implica, que a los alumnos se les de la oportunidad y que sean capaces de evaluar el proceso de aprendizaje que ha seguido su grupo. Esta evaluación guiada por el profesor es muy importante para tomar decisiones para futuros trabajos y para, que cada miembro, pueda llevar a cabo un análisis de la actuación que ha desempeñado en el grupo.

¿Qué es el aprendizaje cooperativo?

Es una metodología de enseñanza y aprendizaje que fomenta el trabajo en EQUIPO basado en la construcción colectiva de conocimiento y, que permite construir juntos, aprender juntos, cambiar juntos, mejorar juntos.

Los alumnos deben asumir responsabilidades en su propio proceso de aprendizaje. Esta metodología concede un papel muy relevante al alumno-a en la construcción del conocimiento a partir de pautas, actividades, tareas o proyectos diseñados por el profesor y plantea una doble meta:

  • Aprender los objetivos comunes previstos en la tarea asignada y asegurarse de que todos los miembros del grupo lo hacen.
  • ROLES
  • El éxito personal se consigue siempre a través del éxito de todo el grupo.
  • MOTIVACIÓN-IMPLICACIÓN

Las tareas que se realizan en APRENDIZAJE COOPERATIVO buscan establecer relaciones de interdependencia, solidaridad y conjunción de esfuerzos entre los miembros del equipo, de manera que se tenga conciencia, tanto de pertenecer a un “algo” común, como de la necesidad de trabajar por el bien del mismo, de forma razonada y responsable.

El resultado final del trabajo cooperativo, es fruto de una elaboración conjunta, que debe recoger los frutos del proceso de aprendizaje vivido por el equipo. Se trata pues de las aportaciones de todos y cada uno de los miembros del equipo; no es una “adición de las partes”, sino de la complementariedad e integración de las mismas.

Para la mayor eficacia del APRENDIZAJE COOPERATIVO, el proceso de implicación personal-diaria en todo el desarrollo de las tareas propuestas ha de ser mayor que en la metodología más individualista. Es decir, el trabajo personal de cada alumno-a debe ser simultáneo y constante al desarrollo del proyecto, para poder CONOCER-APORTAR-PENSAR-CREAR-RESOLVER siempre y de manera eficaz.

El APRENDIZAJE COOPERATIVO no resta el aprendizaje y el estudio personal lo incrementa fundamentándolo en el aumento de los procesos y estrategias de pensamiento a su alcance y por el grado de compromiso con el OBJETIVO final.

APRENDEMOS EL…

  • 10% de lo que LEEMOS
  • 20% de lo que OÍMOS
  • 30% de lo que VEMOS
  • 50% de lo que VEMOS Y OÍMOS TAMBIÉN
  • 70% de lo que DISCUTIMOS CON LOS DEMÁS
  • 80% de lo que HACEMOS
  • 95% de lo que ENSEÑAMOS A OTRA PERSONA

Desde el punto de vista de la práctica docente, como profesores, los objetivos que nos proponemos y que estamos alcanzando, son, ENTRE OTROS MUCHOS:

  • Mayor motivación hacia el aprendizaje y mayor participación en dicho proceso.
  • Trabajo en habilidades y destrezas sociales como la resolución de conflictos y la búsqueda de consensos.
  • Desarrollo de la creatividad y el sentido crítico, así como la expresión verbal al tener que expresar oralmente sus ideas y opiniones…

Estructuras cooperativas

En el aprendizaje cooperativo se pueden utilizar dos tipos de estructuras a la hora de realizar una actividad

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Grupos y roles

A la hora de trabajar de forma cooperativa en el aula, un elemento fundamental, es la formación de los grupos. El criterio de composición de los mismos debe ser de máxima heterogeneidad en rendimiento-nivel de razonamiento, etnia, género, necesidades especiales de apoyo educativo, etc. Para ello se recomienda la realización de diferentes dinámicas de cohesión grupal.

El aprendizaje cooperativo comprende tres tipos de grupos de aprendizaje según su duración en el tiempo:

  1. Grupos Formales: Mayor duración. Los objetivos son comunes y todos tienen que completar la tarea. Fomenta la participación activa de todo el grupo y mejora el rendimiento a lo largo del curso escolar.
  2. Grupos Informales: Menor duración. Aplicable para una actividad de enseñanza directa.
  3. Grupos Base: es un grupo heterogéneo de referencia a largo plazo, busca la integración, el equilibrio y el apoyo mutuo de todos sus miembros.

Para lograr una mejor organización interna de los equipos base, así como una interacción positiva y participación equitativa, resulta de enorme utilidad establecer roles asociándoles diferentes funciones. La asignación de roles debería contar con la participación activa del alumnado y la supervisión del docente, aportando las siguientes ventajas:

  • Reducen la probabilidad de que haya alumnado que adopten una actitud pasiva o dominante.
  • Garantiza el uso de técnicas grupales básicas.
  • Crea interdependencia entre los miembros del grupo.

Es importante ir presentando gradualmente los roles, dependiendo del nivel educativo, y es conveniente ir rotándolos para que cada miembro del grupo desempeñe cada rol.

Las funciones de cada rol deben quedar claras y se recomienda que estén visibles durante el trabajo del grupo, para ello resulta útil el empleo de fichas, donde se escriba el nombre del rol y una síntesis de sus responsabilidades.

El número de roles no es fijo y debería estar definido por el propio grupo clase. Los más utilizados suelen ser:

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Bibliografía

  • Kagan Coopertative Learning, 2015 Spencer & Miguel Kagan
  • 59 Kagan Structures, 2015 Spencer, Miguel & Laurie Kagan
  • El aprendizaje cooperativo en el aula, 1999 Editorial Paidós, David W Johnson, Roger T Johnson y Edythe . Holubec